16 SEP| Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono | Servicio Meteorologico Nacional.

Un día como hoy, pero de 1987 se firmaba el Protocolo de Montreal. El documento exige el control de casi 100 sustancias químicas en varias categorías y establece un calendario para la eliminación gradual de la producción y el consumo de esas sustancias, hasta su completa eliminación.
 

16 SEP| Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono

Un día como hoy, pero de 1987 se firmaba el Protocolo de Montreal. El documento exige el control de casi 100 sustancias químicas en varias categorías y establece un calendario para la eliminación gradual de la producción y el consumo de esas sustancias, hasta su completa eliminación.
 



Durante finales de los 70, investigadores reportaron que en las estaciones antárticas Haley y Faraday, se registró una disminución en los niveles de ozono en la estratosfera durante los meses de la primavera austral. Esto dio origen a lo que se denominó “agujero de la capa de ozono”, o simplemente “agujero de ozono”, evidenciando la amenaza que representan las sustancias producidas por el hombre que agotan la capa de ozono y el daño que causa la exposición a la dañina radiación ultravioleta en las personas y los ecosistemas. Esto  llevo a un cambio en la perspectiva de las ciencias de la atmósfera y arrojó una de las políticas ambientales más grandes y exitosas de la historia, a nivel mundial, como lo es el Protocolo de Montreal.

El Protocolo de Montreal, firmado el 16 de septiembre de 1987, tiene como principal objetivo la protección de la capa de ozono mediante la toma de medidas para controlar la producción mundial y el consumo de sustancias que destruyen el ozono, con el objetivo final de eliminarlas valiéndose del progreso científico y tecnológico. Debido a ello en 1994, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, en conmemoración de la fecha de la firma del Protocolo de Montreal.

Desde la firma del Protocolo en 1987 y su implementación en 1989, se han eliminado con éxito más del 98% de las sustancias controladas, lo que ha ayudado a revertir los daños a la capa de ozono


Desde la firma del Protocolo en 1987 y su implementación en 1989, se han eliminado con éxito más del 98% de las sustancias controladas, lo que ha ayudado a revertir los daños a la capa de ozono. Sin embargo, siguen existiendo desafíos importantes, como la transición de los CFC (clorofluorocarbonos) con alto potencial de agotamiento de la capa de ozono, a los HCFC (Hidroclorofluorocarburos) con un potencial de agotamiento de la capa de ozono más bajo que los CFC y la transición final a una sustancia que tenga un nivel de destrucción de cero.

Lo que ocurrió con la capa de ozono proporciona una señal clara de que las acciones humanas pueden afectar el clima de la Tierra y que con una política medioambiental adecuada, se pudo evitar que la capa de ozono colapsara. El Protocolo de Montreal ha detenido el cambio climático asociado con el agotamiento del ozono y, si bien la atmósfera no se recuperará por completo hasta después de 2050, es un ejemplo de cómo la comunidad internacional enfrento esa problemática ambiental y lo está revirtiendo.
 

Vigilancia del ozono

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) es una de las instituciones que lleva a cabo el monitoreo de la capa de ozono. La estación antártica Marambio y la estación de Vigilancia Atmosférica Global (VAG) Ushuaia en Tierra del Fuego diariamente miden los niveles de ozono a través de un espectrofotómetro Dobson y se realizan lanzamientos de ozono sondas que registran los perfiles de ozono en la atmósfera.

Estos datos aportados por el SMN, junto a otros que se obtienen de otras estaciones de la región austral, brindan a la comunidad científica datos fehacientes del estado de la capa de ozono para su evaluación a cerca de su recuperación.