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El Balance Hídrico, fundamental para el agro

Si tu actividad está relacionada con el campo, estás muy cerca de la meteorología. En tal caso, conocer la cantidad de humedad disponible en el suelo es tan importante como conocer el pronóstico del tiempo para los próximos días, o la tendencia climática para los meses venideros. A continuación te contamos los datos más importantes para que puedas aprovechar al máximo esta información.

 

  1. El modelo de Balance Hídrico Operativo para el Agro (BHOA) simula la disponibilidad de agua que tienen las raíces de los cultivos, a partir de datos de estaciones pluviométricas y de las características del suelo.

 

  1. El balance hídrico es la cuantificación de la cantidad de agua que ingresa y que sale del suelo por diversos mecanismos en un intervalo de tiempo. A partir de este producto podemos saber cuánta humedad hay disponible en las distintas capas del suelo para planificar las múltiples actividades agropecuarias, como el riego o la cosecha.

 

  1. Para realizar los cálculos se considera como agua entrante al sistema la precipitación diaria, y como agua saliente, la evapotranspiración, el escurrimiento y la percolación. El modelo no considera el aporte de agua desde la napa freática, por lo tanto no es aplicable en zonas inundadas.

 

  1. Además de variables meteorológicas, el BHOA también tiene en cuenta algunos parámetros del suelo, como la capacidad de campo (CC) y punto de marchitez permanente (PMP). CC representa las mejores condiciones que pueden tener las plantas en cuanto a humedad del suelo, mientras que PMP indica el punto a partir del cual el cultivo no va a poder recuperarse de la falta de agua.

 

  1. Esta información se muestra en dos mapas que se diferencian por considerar suelos con distintas profundidades. Uno de ellos muestra el porcentaje de agua disponible en los primeros centímetros, lo que se conoce como “porcentaje de agua útil en la capa arable” (%AU CA). El otro mapa, que recibe el nombre de “agua útil” (%AU),  representa la cantidad de agua- también en porcentaje- que hay disponible hasta un metro de profundidad.

 

 

6. Si los valores son inferiores al 50-60%, los cultivos pueden entrar en un período de déficit  hídrico, lo que indica que las raíces comienzan a experimentar dificultad para extraer el agua del suelo. Si esta situación se revierte en corto tiempo, las plantas podrán recuperarse, pero si perdura el déficit de agua, las plantas comenzarán a morir.

 

7. Aunque los requerimientos de agua pueden variar entre los distintos tipos de cultivos los colores verdes pueden relacionarse con un contenido óptimo de humedad, y los amarillos-naranjas con contenido deficitario o insuficiente. Los tonos rojos representan una situación extrema donde las raíces no pueden extraer nada de agua del suelo.

 

8. El BHOA es “operativo” porque se actualiza todos los días, y tiene como objetivo proporcionar una herramienta de decisión objetiva y en tiempo real para los tomadores de decisión del sector agrícola. Teniendo en cuenta sus requerimientos se suma también la condición de que la producción agrícola se realiza mayoritariamente sin riego (en secano) y los cultivos son altamente sensibles a los fenómenos extremos como las sequías e inundaciones.

 

La técnica del BHOA fue desarrollada por un grupo de expertas de la Facultad de Agronomía de la UBA, y fue implementada como operativa a partir de enero de 2016 por el SMN. Tanto para la elaboración como para la ejecución de este producto fue indispensable el trabajo el conjunto del SMN, FAUBA y del INTA.

 

Desde el Servicio Meteorológico Nacional brindamos esta información en http://www3.smn.gov.ar/serviciosclimaticos/?mod=agro&id=19 )

En la actualidad estamos  avanzando en sumar mejoras en los datos de observaciones de estaciones que alimentan al modelo y se proyecta la incorporación de información satelital y la realización de pronósticos.