El Observatorio de Pilar cumple 116 años de actividad ininterrumpida | Servicio Meteorologico Nacional.

Es uno de los más antiguos de Argentina y uno de los más importantes de América Latina

El Observatorio de Pilar cumple 116 años de actividad ininterrumpida

Es uno de los más antiguos de Argentina y uno de los más importantes de América Latina












El Observatorio Geofísico y Meteorológico de la ciudad de Pilar, Córdoba, comenzó sus actividades el 1ro de julio de 1904. Allí se realizaron las primeras mediciones geomagnéticas del continente Sudaméricano, y se colaboró en la elaboración de la primera carta isogóna (muestran las declinaciones magnéticas), que son fundamentales para la navegación.  Junto a la Estación magnética, también se inauguró una Oficina Meteorológica, en un predio que cuenta con una extensión de seis hectáreas, a la vera del Río Xanaes.

 

Al poco tiempo de su inauguración se incorporaron instrumentos meteorológicos y  sismológicos,  un electrómetro para medir el potencial eléctrico del aire, y el telescopio para registrar manchas solares. También se incluyeron mediciones de radiación solar.

 

 

Las mediciones geomagnéticas resultan fundamentales para estudiar el origen, las propiedades y las variaciones en el campo magnético terrestre, que, entre otras cosas, protege a la Tierra de las tormentas solares.

 

En el Observatorio se obtienen datos de radiación solar, que brindan información estimativa para el riesgo por sobreexposición al Sol en distintas actividades; datos  atmosféricos para el control de gases contaminantes o datos de ozono troposférico, también para control de contaminación, entre otros, que aportan conocimiento sobre el medio ambiente de la región

 

El Observatorio funciona las 24 horas del día y en él trabajan ocho profesionales del servicio meteorológico nacional, que realizan observaciones  meteorológicas y geomagnéticas.

 

 

 

Primeros años

 

El Observatorio de Pilar fue el primero en realizar observaciones permanentes y continuas. Llegó a ser un referente en la región, ya que por varias décadas fue el único que medía todas las componentes magnéticas.

 

En el año 1951, un tornado de alrededor de doscientos metros de diámetro y vientos mayores a 104 kilómetros por hora, arrasó con una parte del predio. Como consecuencia, debieron reconstruir gran parte del observatorio y desde aquel entonces conserva la forma actual.

 

Actualidad

 

Hacia noviembre de 2010, sus instalaciones fueron renovadas con el sistema INDIGO (Digital Geomagnetic Observatory) y comenzaron a efectuar registros digitales, lo cual permite actualmente una mayor precisión y frecuencia en la toma de  los datos.

 

Dos años más tarde, en 2012, pasó a integrar INTERMAGNET (por British Geological Survey), la Red Mundial de Observatorios Magnéticos que opera en tiempo real, en la que se comparten datos generados en todo el globo. El personal del observatorio ha participado en campañas antárticas desde sus inicios y también prepara personal para desempeñarse en la Estación Magnética de la Base Islas Orcadas de Sud.

 

Otro alcance importante llegó en 2017, a partir de la instalación de la Estación LIDAR, y de esta forma ingresó al proyecto SAVERNET, un convenio entre Argentina, Japón y Chile, que brinda datos a la NASA a través de la Red AERONET y Red Global Pandonia.

 

Un año más tarde, participó  del proyecto RELÁMPAGO, albergando el instrumental del proyecto y brindando apoyo en la logística de la campaña.  En la actualidad, además de la continuidad de sus tareas, comparte un convenio con el Instituto Nacional de Prevención Sísmica, INPRES. También integra el grupo del programa Vigilancia Atmosférica Global.