Idai podría ser el ciclón más devastador del Hemisferio Sur | Servicio Meteorologico Nacional.







La semana pasada, el sudoeste africano se vio afectado por los fuertes vientos y las intensas lluvias del ciclón tropical Idai. Las tormentas impactaron directamente en una de las regiones más vulnerables de ese continente.

 

Idai podría ser el ciclón más devastador del Hemisferio Sur







La semana pasada, el sudoeste africano se vio afectado por los fuertes vientos y las intensas lluvias del ciclón tropical Idai. Las tormentas impactaron directamente en una de las regiones más vulnerables de ese continente.

 








 

La semana pasada, el sudeste africano se vio afectado por los fuertes vientos y las intensas lluvias del ciclón tropical Idai. Las tormentas impactaron directamente en una de las regiones más vulnerables de ese continente.

 

Luego de formarse en las costas de Mozambique, Idai tocó tierra por primera vez en forma de tormenta tropical el 4 de marzo, ocasionando fuertes tormentas e inundaciones en la zona. Su intensidad siguió creciendo y causó daños mientras avanzaba por la región hasta perder fuerza, la segunda semana del mes.

Sin embargo, el alivio duró poco ya que unos días más tarde, se intensificó y alcanzó sus vientos máximos de 195 km/h y el 15 de marzo llegó por segunda vez a la costa, extendiendo su impacto por Malaui, Mozambique, Madagascar y Zimbabwe.

Consecuencias sin precedentes

Con más de 700 víctimas registradas hasta el momento (y centenares de desaparecidos), el ciclón Idai ya se posiciona como uno de los más destructivos en la historia en el Hemisferio Sur.

Los mayores daños se ubican en Beira, la cuarta ciudad más poblada de Mozambique (con una población de 500 mil personas). Las inundaciones, la destrucción de rutas, de barrios completos,  los cortes de luz y la interrupción de los medios de comunicación provocaron el desplazamiento de miles de familias.

Las características físicas de Idai son similares a las del huracán Irma que afectó, principalmente, al estado de Florida en 2017, pero sus consecuencias fueron muy diferentes.

 

¿Por qué el impacto entre ambos fue tan distinto?

La principal diferencia radica en que el sudeste de África es extremadamente vulnerable a eventos como Idai debido a la poca capacidad de adaptación. Es decir, no se encuentra preparado para hacerle frente al impacto de fenómenos de esta magnitud. Otra causa importante fue que, al momento del impacto, había marea alta lo que, junto con el oleaje provocado por el viento, ingresó tierra adentro afectando gravemente a las ciudades costeras.

La peor parte del ciclón, que el jueves tocó la costa sureste africana con vientos de hasta 177 kilómetros por hora, se la ha llevado Beira. Es la cuarta ciudad más importante de Mozambique y su puerto sirve de entrada de mercancías para algunos de los países vecinos desprovistos de litoral.

 

Con alrededor de 530.000 habitantes, "casi el 90% de Beira está destruida o dañada", dijo en un comunicado este fin de semana la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FISCRMLR).

 

Incomunicada y sin luz durante horas tras el paso del ciclón, las autoridades y organizaciones humanitarias tienen dificultades para acceder a la zona y ejecutar las operaciones de rescate y apoyo a la población mientras continúa lloviendo.

De acuerdo al Grupo Global para la Reducción y la Recuperación de desastres (GFDRR, por sus siglas en inglés), Mozambique es el tercer país de África más vulnerable a fenómenos meteorológicos.

 

¿Cómo sigue la situación luego de Idai?

La gran preocupación en la región es el florecimiento de enfermedades en los refugios donde conviven miles de familias desplazadas de sus hogares. Las temperaturas cálidas y la acumulación de agua reforzaron las medidas para mitigar las infecciones más comunes en estos casos. Sin embargo, desde ONU advierten que será muy complicado poder combatir los brotes de malaria y cólera que surjan en zonas de difícil acceso.

 

La lluvia, protagonista en todo el globo

Mientras grupos de ayuda humanitaria de todo el mundo ya están trabajando en el sudoeste de África, otras regiones comienzan a verse afectadas por toda clase de eventos meteorológicos.

La provincia de Papúa, en Indonesia, ya registra más de 100 víctimas debido a las fuertes lluvias y los deslizamientos de suelo que vienen teniendo lugar hace más de una semana.

 

Al mismo tiempo, la ciudad iraní de Shiraz recibió, en sólo unas horas, la cantidad de precipitación correspondiente a un mes. De acuerdo a lo emitido por la agencia meteorológica de Irán, las lluvias continuarán por dos días más, pudiendo afectar a otras provincias.

 

El centro de Estados Unidos no estuvo exento de la lluvia. La región, principalmente agrícola, ya presenta un aumento en el caudal de numerosos ríos, lo que conlleva inundaciones en las localidades costeras, debido a las fuertes precipitaciones que afectaron al menos tres estados. A esto se le suman los deshielos típicos del comienzo de la primavera, lo que no hace sino complicar aún más la situación.

Y mientras parte del Hemisferio Norte continúa bajo agua, en las costas de Brasil se está desarrollando la tormenta tropical Iba, la primera desde 2010. Por el momento se encuentra a más de 400 kilómetros de la costa, a la altura del estado de Río de Janeiro. Las condiciones necesarias para el desarrollo de tormentas de tal magnitud generalmente no se cumplen en esta región. Y a pesar de que por año se aseveró que era “extremadamente inusual” encontrar eventos de este tipo en esta parte del globo, las últimas décadas comenzaron a demostrar lo contrario.