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Monitoreo del estrés térmico en animales

Los seres humanos no somos los únicos afectados por las elevadas temperaturas. Los animales también pueden padecer el calor, especialmente si la situación meteorológica viene acompañada por elevados valores de humedad relativa.

 

Los mamíferos y las aves, por ser animales homeotermos, pueden mantener constante su temperatura corporal dentro de ciertos límites. Pero, si la atmósfera está muy caliente y húmeda, se reduce la eficacia de sudar o jadear para enfriarse, y comienzan a manifestar estrés calórico. Si esta situación persiste, puede desencadenar desde problemas de salud y menor rendimiento productivo, hasta disminución de la fertilidad, abortos y muerte.

 

Para monitorear cuando el animal sale de su rango de temperatura de confort o bienestar, se elaboran distintos índices biometeorológicos que sirven para cuantificar el estrés. Uno de los más usados para el ganado vacuno es el  Índice de Temperatura y Humedad (ITH), que establece que la zona de confort térmico para el bienestar animal se encuentra en valores de ITH de entre 35 y 70, y el valor crítico se alcanza con un ITH de 72.

 

El riesgo para los animales aumenta cuando las condiciones ambientales desfavorables persisten sin disminuciones temporarias  de temperatura, ya que no cuentan con horas para recuperarse del estrés de manera natural.

 

En función de este nivel, se han caracterizado distintos niveles de estrés calórico, según la magnitud del ITH:

 

1- mayor a 72, la producción de leche comienza a ser afectada.

2- alerta, ITH entre 74 - 78, la productividad de los animales se ve disminuida y se recomienda tomar medidas de enfriamiento de los animales.

3- peligro, ITH entre 78 – 82, la productividad de los animales es  altamente disminuida y es necesario tomar medidas de protección, como enfriamiento o dietas adecuadas.

4- emergencia, ITH mayor a 82, puede ocurrir la muerte de los animales, por lo que todas las medidas para el enfriamiento de los animales son recomendadas.

 

Los siguientes gráficos de ITH corresponden a las ciudades de Ezeiza y Junín. Durante los últimos cuatro días el índice se mantuvo siempre por encima del nivel crítico, con valores extremos en las horas centrales del día. Es decir que las condiciones meteorológicas aumentaban el riesgo de muerte por estrés calórico en el norte de la provincia de Buenos Aires.

 

 

Un claro ejemplo de los efectos de estas temperaturas sofocantes se vivió ayer en el mercado de Liniers. Al final del día se contabilizaban más de 100 animales muertos y otros tantos que perecieron mientras eran trasladados a los frigoríficos.

 

El ITH se calcula todos los días para las 6, 9, 12 y 15 horas. A partir de estos valores se obtienen los ITH mínimo y máximo diario, y la información se presenta resumida por décadas en cuatro mapas: ITH mínimo medio, ITH mínimo absoluto, ITH máximo medio e ITH máximo absoluto de la década. Este índice puede ser utilizado para todo tipo de animales y en particular puede ser aplicado a las vacas holando- vacas lecheras- para mejorar la producción de leche.