Necesidades y herramientas frente a la sequías | Servicio Meteorologico Nacional.

Entre el 12 y el 14 de junio, en el Servicio Meteorológico Nacional, se llevó a cabo el taller “Necesidades y herramientas para monitoreo de sequías en el sudeste de la provincia de Buenos Aires (SOBA)”.  El evento estuvo organizado por el SMN y se enmarca en el proyecto “Aumentando la Resiliencia Climática y mejorando el manejo sostenible de la Tierra en el sudoeste de Buenos Aires”, financiado por el Fondo de Adaptación de Naciones Unidas y ejecutado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación con supervisión del Banco Mundial.

Necesidades y herramientas frente a la sequías

Entre el 12 y el 14 de junio, en el Servicio Meteorológico Nacional, se llevó a cabo el taller “Necesidades y herramientas para monitoreo de sequías en el sudeste de la provincia de Buenos Aires (SOBA)”.  El evento estuvo organizado por el SMN y se enmarca en el proyecto “Aumentando la Resiliencia Climática y mejorando el manejo sostenible de la Tierra en el sudoeste de Buenos Aires”, financiado por el Fondo de Adaptación de Naciones Unidas y ejecutado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación con supervisión del Banco Mundial.


Entre el 12 y el 14 de junio, en el Servicio Meteorológico Nacional, se llevó a cabo el taller “Necesidades y herramientas para monitoreo de sequías en el sudeste de la provincia de Buenos Aires (SOBA)”.  El evento estuvo organizado por el SMN y se enmarca en el proyecto “Aumentando la Resiliencia Climática y mejorando el manejo sostenible de la Tierra en el sudoeste de Buenos Aires”, financiado por el Fondo de Adaptación de Naciones Unidas y ejecutado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación con supervisión del Banco Mundial.

 

La apertura estuvo a cargo de la Dra. Celeste Saulo, Directora en el SMN; Dolores Duverges, Directora Nacional de Ordenamiento Ambiental del Territorio; Macelo Yasky, Director Provincial de Recursos Naturales del el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible; y Tuuli Bernaudini, del Banco Mundial.

 

Celeste Saulo destacó la cantidad de instituciones que participan en la iniciativa, desde ministerios hasta Municipios. “La sequía es uno de esos problemas que si no se aborda interinstitucionalmente, es imposible generar acciones concretas. Desde este espacio vamos a poder bajar la agenda de adaptación al cambio climático a lo territorial, y eso solo se hace con la decisión de los actores de trabajar de manera colaborativa. Esperamos poder escalar esto, que es un proyecto piloto, en distintas regiones del país”, expresó Saulo. 

 

Con la presencia de múltiples actores vinculados al sector agropecuario, el encuentro es el primer paso rumbo a la implementación de un sistema de regional de monitoreo, predicción y alerta temprana de sequías en el SOBA. Uno de los principales objetivos del  proyecto es generar un cambio de paradigma que reemplace la “gestión de crisis” por la “gestión de riesgo” y que,  entonces, permita coordinar acciones con antelación a la ocurrencia del desastre natural.  

 

Así, durante las jornadas del taller, se abordaron temas vinculados a la definición de los flujos de trabajo para el monitoreo de sequías; las observaciones in situ y las observaciones satelitales de variables relacionadas al ciclo hidrológico; el cálculo de indicadores univariados y combinados de sequías; los sistemas de asimilación de datos terrestres y el diseño del sistema de monitoreo.

 

El Taller contó además con la participación de Sergio M. Vicente-Serrano, Doctor en Geografía Física por la Universidad de Zaragoza que actualmente coordina el área de Geodinámica Externa en la Agencia Española de Investigación y es autor principal del capítulo 11 del próximo informe del IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático).

 

El proyecto de desarrollo del Sistema de Información de Sequías es coordinado por el SMN, con apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, la Universidad Nacional del Sur, los municipios de Patagones, Puan y Villarino, la Convención para combatir la desertificación de las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Organismo provincial para el desarrollo sostenible y el Fondo de Adaptación.