Temporales de invierno | Servicio Meteorologico Nacional.

Temporales de invierno

En el invierno y principios de la primavera es común observar en la Patagonia y en  la Cordillera Central y Norte, la ocurrencia de un fenómeno meteorológico conocido como “Temporal de Invierno”. Este evento meteorológico suele tener  un impacto alto que puede llegar a comprometer la economía y la vida de la comunidad.

 


En el invierno y principios de  la primavera es común observar en la Patagonia y en  la Cordillera Central y Norte, la ocurrencia de un fenómeno meteorológico conocido como “Temporal de Invierno”. Este evento meteorológico suele tener  un impacto alto que puede llegar a comprometer la economía y la vida de la comunidad.

 

¿Qué es este fenómeno y de dónde viene?

 

El temporal de invierno suele manifestarse con la invasión de aire muy frío que viene acompañado de nevadas fuertes y continuas, vientos que superan los 60 kilómetros por hora y se extienden durante varios días. Esa gran masa de aire con temperaturas muy bajas tiene su origen cerca de los polos.  Allí existen lugares conocidos como “región manantial “ o “región fuente”, donde el viento circula lentamente y hace que el aire adquiera ciertas características como las bajas temperaturas, escasa humedad y alta estabilidad.

Luego de un tiempo, de la región manantial se desprenden  extensas burbujas de ese aire muy frío que en casi todos los casos, sobrepasan la zona polar, cruzan el océano y se introducen en el territorio argentino. Una vez en el continente, el aire polar origina sistemas frontales fríos que circulan hacia el este o noreste y en su paso por la Patagonia y cordillera  producen los temporales de invierno

 

Hijos e hijas del temporal: algunos eventos asociados

Este proceso se conoce popularmente en cada región de diversas maneras: “Viento Blanco”  en las Cordilleras Central y Norte o “Viento Chorrillero” en la Precordillera Central . Sus nominaciones refieren a todo el conjunto de  otros eventos meteorológicos que tienen asociados como la lluvia engelante o tormenta de hielo, conocida como Cencellada, pero también las nevadas, chaparrones de nieve, ventiscas y temporales de nieve.

 

Tormentas de hielo

La lluvia o llovizna engelante a menudo se denomina “tormenta de hielo”. Estas ocurren en un breve lapso como estado transitorio entre la ocurrencia de lluvia al principio y de nieve al final del proceso. En el caso de las tormentas de hielo, la humedad ambiental al condensarse se precipita en forma líquida y al impactar con las superficies de objetos diversos  (con temperaturas inferiores a los 0°) se congela dando lugar a la formación de una capa de hielo que puede variar desde una delgada película hasta un grosor de 2,50 cm. Una fuerte acumulación de hielo acompañada de viento puede devastar tendidos eléctricos, derribar árboles, poner en riesgo la circulación de peatones y automovilistas. De hecho, más del 85% de los accidentes producidos por tormentas de hielo están vinculados al tránsito.

 

Nevadas, chaparrones de nieve y ventiscas

Otro de los fenómenos asociados a los temporales de invierno son las nevadas. Cuando el SMN pronostica nevadas para una región, significa que la caída de nieve será de naturaleza continua y durante varias horas, sin interrupciones. La nevada difiere del chaparrón en relación al tiempo, el chaparrón de nieve representa la caída de nieve en lapsos cortos e intermitentes que son peligrosos porque pueden reducir la visibilidad hasta 200 metros. Las ventiscas alta y baja son otros fenómenos meteorológicos que se abren paso con los temporales de invierno. La primera se produce cuando la nieve es levantada por el viento desde la superficie hasta alturas tales que la visibilidad horizontal se restringe considerablemente. La segunda indica una situación en la cual fuertes vientos arrastran la nieve precipitante o suelta en el suelo, provocando acumulaciones significativas a sotavento de los obstáculos .

 

Temporales de nieve

De entre todos estos eventos asociados al temporal de invierno, sin lugar a dudas, los más dramáticos  son los temporales de nieve, estos se caracterizan por vientos fuertes que transportan grandes cantidades de nieve.   En estos casos la visibilidad es de apenas unos metros.

 

Efectos sobre la población: cuando la naturaleza hace lo suyo

Los temporales de invierno pueden acarrear consecuencias  dramáticas para la población.Crean condiciones desfavorables para el desplazamiento terrestre y aéreo. Esto conlleva dificultades para las actividades económicas y de los turistas que son sorprendidos por nevadas en su tránsito a través de la Cordillera, principalmente entre Mendoza y  Santiago de Chile. Entre las pérdidas materiales, los temporales de invierno suelen perjudicar el transporte de cargas, acarrear la merma de ganado y, frecuentemente, aislar extensas regiones de nuestro país del circuito económico.

Cabe destacar, que estas interrupciones de aire frío proveniente de latitudes australes dan origen también a los eventos meteorológicos conocidos como heladas. Estas perjudican  a la producción de diversas regiones del país, afectando cultivos sensibles como el de caña de azúcar en el extremo norte. En el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, cuando ocurren de manera tardía, entrada la primavera en el período de floración de los cultivos, son responsables de cuantiosas pérdidas en la producción de frutales.

 

Pero a pesar de los innumerables daños, no todo está mal en lo que refiere a los temporales de invierno, estos también tienen efectos positivos. Por ejemplo, las precipitaciones resultan beneficiosas para algunas regiones. Este es el caso de la nieve acumulada en la Cordillera Central cuando, al finalizar el invierno, el deshielo primaveral constituye la fuente de recursos hídricos más importante para la economía de las Provincias de Mendoza y San Juan.

 

Cuando la naturaleza hace lo suyo es importante estar alerta. El SMN provee valiosos servicios consistente en la preparación y emisión de pronósticos diarios de temperaturas mínimas para las zonas amenazadas y emisión de alertas meteorológicos que previenen a la población sobre la ocurrencia de alguno de estos eventos meteorológicos de alto impacto. Así, la meteorología puede evitar cuantiosas pérdidas económicas y prevenir a la población ante accidentes.