Mucho más que el corto plazo | Servicio Meteorologico Nacional.

Mucho más que el corto plazo



Si bien los productos más populares del SMN son los relacionados con el pronóstico diario y los alertas, también se realiza una gran cantidad de productos, algunos no tan conocidos, orientados a diferentes usuarios. Estos productos sectorizados son vitales para que los usuarios puedan hacer tareas de planificación y así optimizar sus recursos.

Autor: Laura Aldeco




Imaginemos que tenemos que planificar la siembra para la próxima campaña agrícola, ¿qué productos meteorológicos no podemos dejar de tener? O imaginemos en su lugar que nos tocó organizar un evento de fin de semana al aire libre con muchos invitados, ¿nos vendría bien tener el pronóstico a 3 meses o el diario y los alertas? En estos dos ejemplos, resulta bastante claro que no todos los tomadores de decisión tienen las mismas necesidades, y una forma de empezar a dar respuesta es identificando la o las escalas de los distintos fenómenos meteorológicos de los cuales necesitan conocer su estado y evolución.

Pero, ¿qué son las escalas en meteorología? Las utilizamos para separar los fenómenos meteorológicos de acuerdo a su extensión espacial (escalas horizontal y vertical) y a su duración en el tiempo (escala temporal). Los fenómenos que ocurren en la atmósfera tienen una duración que va desde los segundos hasta los varios días y, si incluimos al océano como parte del sistema, podemos tener fenómenos con escalas temporales de meses o incluso años. En cuanto a lo espacial, pueden ir desde unos metros hasta miles de kilómetros. Como ejemplo, se puede pensar en una tormenta convectiva, que tiene una duración de minutos y una extensión espacial de unos pocos kilómetros, con lo cual entra en lo que se denomina mesoescala. Por otro lado, si se piensa en un frente frío, un fenómeno que suele gestarse en varios días y afecta áreas más grandes, de cientos de kilómetros, pertenece a la escala sinóptica. En las más grandes, como la estacional y climática, se pueden encontrar fenómenos como el del Niño Oscilación del Sur (ENOS), cuya escala temporal es de meses y la espacial, de miles de kilómetros.

En resumen, fenómenos de escalas temporales largas se corresponden con escalas espaciales grandes y viceversa. Sin embargo, eventos de diferentes escalas suelen interactuar entre sí, lo cual nos da una idea de la complejidad del sistema.

Una vez que se tienen claras las extensiones espaciales y temporales de cada fenómeno meteorológico, resulta más sencillo identificar qué tipo de producto puede necesitar cada usuario específico, de acuerdo a su área de aplicación. Seguramente al sector aeronáutico no le resulta de mucha utilidad conocer el pronóstico trimestral, pero le resulta imprescindible el monitoreo y el pronóstico de aquello que pueda afectar al vuelo, es decir fenómenos de la mesoescala y/o de la escala sinóptica. Por otro lado, es importante tener en cuenta que no a todos los usuarios les va a servir saber el estado y el pronóstico de todas las variables meteorológicas, sino que pueden necesitar de algunas más específicas. Por ejemplo, el sector agrícola necesita variables que ayuden a describir el estado del suelo.

Meteorología a medida
Además del pronóstico diario a corto plazo, un producto que es transversal a diferentes usuarios es el pronóstico trimestral. Todos los meses, el SMN realiza una predicción de precipitación y temperatura para los próximos tres meses, como un promedio, indicando qué condiciones son las más esperadas (superior a lo normal, normal o inferior a lo normal). Este servicio se presenta en un evento, llamado reunión de tendencia climática, en el cual participan los usuarios interesados, quienes también hacen aportes desde sus distintas especialidades. Este pronóstico es útil para los sectores energético, agrícola, hídrico y turismo, entre varios, ya que los ayuda a tomar decisiones que pueden optimizar sus recursos (ver nota “Pronóstico Estacional: entre el tiempo y el clima”. Meteoros. Número Pronóstico).

Pero como cada tomador de decisión tiene necesidades particulares, además de los ya mencionados, el SMN desarrolló productos específicos orientados a cada usuario. Por ejemplo, los relacionados con el estado del suelo están orientados al sector agropecuario, que además de contar con el pronóstico en diferentes plazos, necesita conocer la evolución de variables específicas, como evapotranspiración, almacenaje de agua, balance hídrico, humedad en el suelo, entre otras. Para estos usuarios se realizan monitoreos decádicos (promedios de 10 días), mensuales y trimestrales de las variables mencionadas, además de un monitoreo satelital de la cobertura vegetal con índices de vegetación. También se realiza diariamente un pronóstico en modo texto para las diferentes regiones agrícolas del país. A su vez, el SMN mantiene reuniones mensuales con diversos organismos e instituciones, llamada Mesa nacional de monitoreo de sequías, coordinadas por la Red de Organismos Científico Técnicos para la Gestión del Riesgo de Desastres (GIRCyT). En estas reuniones, el SMN aporta información meteorológica como el monitoreo del Índice de Precipitación Estandarizado (IPE), entre otros productos.

Si vamos al sector de recursos hídricos, la variable estrella es la precipitación. No solo es de interés la lluvia registrada en nuestro país, sino también la que ocurre en Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay, dentro de la región perteneciente a la cuenca del Plata. Entre el SMN y el Consejo Hídrico Federal (COHIFE), que nuclea a los responsables de la hidrología de cada provincia, organizan mensualmente reuniones. En dichos encuentros se presentan productos de monitoreo y de pronóstico de precipitación a plazos que van desde un día hasta dos semanas para las diferentes cuencas. Otro usuario con el que se interactúa de forma rutinaria es el Instituto Nacional del Agua (INA), al cual desde el SMN se le envían datos observados y simulaciones hechas con un modelo hidrológico, cuyas salidas son utilizadas para realizar su propio monitoreo y pronóstico hidrológico.

Respecto al sector de energía, se elaboró un producto específico, consensuado con los usuarios: el monitoreo de los períodos cálidos y fríos que tienen lugar en las ciudades más densamente pobladas del país. Estos se establecen por umbrales de temperatura, tanto bajas como altas, a partir de los cuales aumenta el consumo energético.

En cuanto a los sectores marino y aeronáutico, el SMN brinda apoyo a ambos en forma de pronósticos sectorizados. En el caso del primero, se provee pronósticos diarios para el área denominada MetArea VI, para brindar apoyo a la seguridad de las embarcaciones que navegan por nuestros mares. Este área se extiende desde 20°O hasta 67,3°O, y desde 35,1°S hasta las costas antárticas. En cuanto al sector aeronáutico, uno de los productos que se producen es un pronóstico que se envía a través de un informe, donde describe las condiciones meteorológicas significativas y fenómenos potencialmente peligrosos para la navegación aérea, llamado PRONAREA. En ambos casos, el plazo de interés es corto, es decir el pronóstico entre las próximas horas y los siguientes días (ver nota “Mayday: Cuando algo no sale bien”. Meteoros. Número Transporte).


Por otro lado, hay productos que se generan o se activan en situaciones especiales, como por ejemplo una erupción volcánica. En este sentido, el SMN tiene a cargo uno de los nueve Centros de Aviso de Cenizas Volcánicas (VAAC por sus siglas en inglés) que existen en todo el globo, dado que hay una gran cantidad de volcanes que se concentran en Sudamérica, con la mayoría de ellos ubicados entre las fronteras de Chile y Argentina. Junto con distintos observatorios vulcanológicos de la región, el VAAC Buenos Aires realiza el monitoreo y pronóstico de evolución de las nubes de cenizas volcánicas cuando un volcán entra en erupción. El principal usuario de estos productos es la aviación civil y comercial, ya que la presencia de partículas en el aire puede afectar gravemente las aeronaves (ver nota “Un adversario en los aires”. Meteoros. Número Transporte).

Aquí se describieron solo algunos de los productos específicos, que el SMN elabora para diversos usuarios y en diferentes escalas. Tanto para los productos que se llevan a cabo de forma rutinaria como para los pedidos específicos por un evento particular, desde el organismo se hacen esfuerzos continuamente para satisfacer las necesidades de los tomadores de decisión.